París, 01 de agosto de 2005
Estimados compatriotas de Caracas,
Por fin, después de dos años, tomo unas largas vacaciones para desconectarme completamente del mundanal ruido y olvidarme de revoluciones, Tele Sur, Shakira y el reggetón.
No es por dar envidia, nooooooooo… pero encuéntrome en la ciudad de Paris, ombligo del mundo y productora de la más mortífera de las armas bacteriólogicas : el tufo. Aunque, yo no sé, el llegar aqui me causa una rara constipacion de la nariz porque no me doy cuenta de los olores (a menos que sea de comida).
Bueno, como les venia diciendo, venía a estas tierras a agarrar otro aire (les juro que hasta ahora no he olido tufos).
Pero, definitivamente, este es un mundo globalizado así que es imposible desconectarse y uno nunca sabe hasta que punto Latinoamérica tiene un gran potencial como imperialista cultural.
Sentada muy incomodamente en el avión -como siempre- escuchaba plácidamente una emisora francesa de corte juvenil, para ver qué estaba de moda en Francia y actualizarme un poco. Todo iba muy bien hasta que, de repente, escucho unos « acordes » (dificilmente tienen derecho a llamarse asi) y era LA GASOLINA. Solo recordé la cita del Dalai Lama, aquella vez que se encontro con la hermana Teresa de Calcuta : « Qué vaina es ésta ???? » (sic).
Ni modo. Eso me hizo recordar el verano de hace tres anhos en el cual, estando en París también, estoy viendo la televisión un programa de video clips franceses. Todo iba muy bien hasta que pusieron el hit del verano : Azul, de Cristian Castro (que me tenia ya los ovarios acatarrados), pero cantado por una chica en francés y al ritmo de merengue. Osea, jelou !!!!!!, la cosa rayaba en lo dadaísta.
Olvidado el pequeño incidente y habiendo superado 9 horas casi sin dormir, llego a casa de mis panas. Lo primero que hacen es, antes de preguntarme por mi familia, preguntar por Chávez y Tele Sur, que al parecer es el tema de la semana en las Uropas. Me sorprendí de lo bien informados que los tienen los periódicos izquierdosos franceses (esa frase sonó como que escualidista-golpista, no ?).
Resulta que mi llegada coincidió con una invitacion de otra amiga de ellos a sus treinta años, los cuales iba a festejar en un castillo del siglo 18 en Epernay, la capital de la región de Champaña (si, alli donde hacen el juguito ese).
En la tardecita arrancamos rumbo a nuestra aventura. Entramos a Champaña, viñedos por todos lados que se pierden en el horizonte, casitas cuchis, florecitas por todos lados… ah, qué bucólico… Veníamos escuchando la radio y tal, cancioncitas francesas, Abba, y, de repente, escucho un « Aay »… Pues era La Tortura (nunca tuvo cancion alguna un título tan apropiado). Noooooooooo… quiten a Shakira por favooooooor.
En fin, llegamos al hotel a cambiarnos y tal, y prendo la tele. Cambiando de canal llego a los canales de música y de repente escucho « Chacarrón macarrón ». Qué?! "Chacarrón macarrón" en una pobre ciudad de la provincia francesa??? En dónde estoy? En Macondo?? Francia esta transculturizada, por Dios !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
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